14 de julio de 2011
Cecilia Roccatagliata
Mi QUILTRO es Universal
Cecilia define la joyería contemporánea como una expresión más allá de la estética, donde se liberan formas y modelos conservadores y se desarrollan ideas y temas contingentes para cada artista, quien expresa lo que siente desde su mirada con los materiales y formas que le acomodan.
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La Flor de la Vida |
Le otorga gran importancia a las formas, volúmenes y materiales, además se inclina por formatos grandes, aproximándose a lo escultórico. “Me gusta combinar materiales alternativos como resina, acrílicos, huesos y metales”, nos cuenta Cecilia. Para mí, el metal me da el equilibrio en una pieza, me gusta sentir su peso, forma y temperatura, pero éste tiene que estar intervenido por otro material, que le da poesía y magia a la creación.
Respecto de “Quiltro, de origen indefinido”, considera que es una apertura en la joyería chilena. “Al trabajar en un tema que rescata la identidad de nuestra cultura, se libera y trasciende la creatividad de los joyeros”. Rescata que, a través de un trabajo creativo y estético, para algunos “quiltro” es una forma de vida, para otros una imagen, para otros un personaje, y así cada uno resuelve y define su “quiltro”.
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QUILTRO |
En su trabajo para Quiltro, Cecilia buscó su representación personal de este concepto. “Me detuve en la observación de la columna vertebral de todos los “quiltros“ o “finos”, por donde fluye la vida, el equilibrio y el movimiento”. Trabajó con huesos, fieltro, plata, cuerdas de guitarra y alambre de acero revestido en plástico. Así, mezcló diversos materiales y creó una composición que resultó en un collar que representa algo universal y esencial: la columna vertebral.
En cada trabajo que realiza siempre hay una intención o una vivencia que busca plasmar. En ese sentido señala que “Quiltro”… “ha sido una reafirmación a mi trabajo, por que permite darle importancia al contenido que se quiere mostrar. Además, me siento cómoda con el gran formato de mi pieza que impresiona por su forma y materialidad".

30 de junio de 2011
Paulina Amenábar
Pedir y Querer cariño es propio del carácter “quiltro” de los chilenos.
Paulina Amenábar descubrió la joyería contemporánea, mientras tomaba clases con Eugen Steier, prestigioso joyero alemán que le reveló las infinitas posibilidades de exploración que ella tiene. En su paso por Barcelona, esta joyera brava, indagó además sobre los materiales en un taller realizado en la Escuela Massana.
De vuelta en Chile comenzó a explorar su propio campo creativo, descubriendo la naturaleza, lo orgánico, lo sutil y lo precario, como sus principales fuentes de inspiración.
De profesión Artista, con mención en Pintura, define a la Joyería Contemporánea como “una expresión artística moderna…una manera de acercarse a la creación en escala pequeña, pudiendo caber en ella la pintura, la escultura, el grabado y una infinita aplicación de materiales, lo abstracto y lo figurativo”, nos cuenta. A lo anterior, valora la portabilidad que entrega la joyería y la posibilidad de llevar estas pequeñas obras de arte en el ser humano.
De profesión Artista, con mención en Pintura, define a la Joyería Contemporánea como “una expresión artística moderna…una manera de acercarse a la creación en escala pequeña, pudiendo caber en ella la pintura, la escultura, el grabado y una infinita aplicación de materiales, lo abstracto y lo figurativo”, nos cuenta. A lo anterior, valora la portabilidad que entrega la joyería y la posibilidad de llevar estas pequeñas obras de arte en el ser humano.

En este proceso, Paulina agradece la increíble posibilidad que le entregó JoyaBrava de cambiar el rumbo de su proceso creativo habitual, situándola en otra vereda para abordar el trabajo desde otra perspectiva. “Me gusta el “pie forzado” a la hora de trabajar, esto implica desafío y por ende un crecimiento como joyera. Me agrada la posibilidad de salirme de mis propias reglas y límites y trabajar sin tener que agregar siempre un valor comercial a lo que uno hace”.
Luego de dedicarse los primeros tres años de su carrera a la pintura, comenzó a estudiar con otras joyeras bravas: Valentina Garretón y Gabriela Harsanyi. Hace siete años se dedica a la Joyería Contemporánea.

17 de junio de 2011
Carolina Hornahuer
Una joyera artística que no es ni chicha, ni limoná!

De esa forma, Carolina valida la Joyería en paralelo a cualquier otra expresión artística y se compara con pintores, escultores u otra forma de expresión.
Con su cartón de arquitecta bajo el brazo y recién salido del horno, partió a Barcelona donde se especializó en la Escola Massana durante tres años. De vuelta en Chile, se instaló como joyera independiente en el mismo barrio que la vio nacer.
Su avanzado trabajo para “Quiltro” la tiene entusiasmada ya que le ha permitido trabajar con materiales y objetos que tenga a la mano y que habiendo pasado desapercibidos, ahora son revalorizados.

En lo conceptual, su trabajo no es tan quiltro, sino más bien programático y con fundamento. El sentido de sus creaciones radica en la elección de los materiales, colores y la composición final. “Busco lo poético de las piezas. Donde finalmente, tanto el que las usa como el que las ve, pueda contar algo de ellas y sentirse representado. Eso es lo que más me importa.”
Carolina considera que “Quiltro” es un acierto para definir la Joyería Contemporánea en Chile, ya que por un lado somos herederos de una tradición extranjera, y por otro, somos parte de nuestra propia creación. “He llegado a la conclusión de que mi quiltro es “ni chicha ni limoná”, ni una cosa ni la otra”.
Para conocer más de Carolina Hornauer, puedes visitar http://www.joyasdelaodisea.blogspot.com/, o http://www.carolinahornauer.com/
07 de junio de 2011
Casa Kiro
La despensa de la casa es mi paleta de colores
Cochayuyo, crin, curahuilla, cáscaras de pistachos son algunos de los materiales que Vania Ruiz, bajo la marca Casa Kiro funde en la resina, dando color y vida a un contundente trabajo creativo, situándola como una prominente expositora de la Joyería Contemporánea chilena. Comenzó estudiando orfebrería en Viña del Mar como una actividad paralela a su actividad de Arquitecta. Sostiene que la joyería le entrega un tremendo campo de experimentación en el que se sumergió rápidamente, hasta hacer de este pasatiempo un trabajo de tiempo completo.
Todo empezó cuando encontró en la despensa de su casa una bolsa de cochayuyo vencido. Estaba por tirarlo a la basura cuando se le ocurrió vaciarlo en la resina. Bingo! No sólo había dado resultado, sino que los materiales tomaron una consistencia que exaltaba su belleza. Así nació “sabores chilenos” y el ají cacho de cabra, merquén y la quínoa, pasaron a formar parte de su paleta de colores.
De ahí su fuerte vinculación al tema que propone JoyaBrava, “QUILTRO, de origen indefinido”. Al respecto, entiende por “joya quiltra”, aquella que no teme romper con las convenciones y que es capaz de mezclar elementos impensados, construyendo su propio lenguaje. La define como aquella que no muestra riqueza, sino ingenio y que toma la precariedad como inspiración. “Uno de los valores de mi trabajo, es justamente esta búsqueda constante de identidad, de identificación. Por eso utilizo materiales que tengan una historia que contar. Todos tenemos alguna experiencia de amor u odio con el cochayuyo, y cada vez que alguien descubre este material en la pieza, vuelve a recordar alguna experiencia y contarla. La idea es tomar elementos subvalorados y ponerlos en valor para recordarnos que son parte de nuestra identidad”, señala.
Señala que el concepto tradicional de “cultura”, vinculado a las expresiones artísticas tradicionales, le molestaba profundamente por el encasillamiento del término. Para Vania “cultura” es todo lo que forma parte de la idiosincrasia chilena y que nos identifica. Luego, la orfebrería le permitió revalorar este concepto y plasmarlo de una forma tangible. Es decir, a través de la experimentación con materiales propios de nuestra cultura se puede hacer Joyería Contemporánea.
Respecto a la evolución de la Joyería Contemporánea en Chile, menciona que existe una búsqueda por redefinir la joyería no solo en Chile, sino en el mundo. Es decir, ver en la joyería más que un adorno o muestra de poder y riqueza. “Este movimiento ha tomado gran fuerza acá y me parece que esta apertura constituye en sí, un punto de partida para el nacimiento de una “joya quiltra”. En la medida en que esta búsqueda y experimentación se conecte a nuestra cultura creo que se potenciará el carácter quiltro de nuestra joyería”.
27 de mayo de 2011
Con estas dos entrevistas, damos inicio al ciclo de conversaciones con los joyeros bravos para conocer su visión de la Joyería Conteporánea, su opinión de QUITRO y sus últimas incursiones.
En esta oportunidad, estuvimos con Guillermina Antúnez y Claudia Betancourt de WALKA.
Guillermina Antúnez,
La trascendencia de una piedra a través de la joyería
Guillermina es artista con mención en Escultura de la Universidad Católica. En su transición a la joyería, nos explica que “la escultura es un trabajo en dimensiones grandes, pero también tiene un proceso donde trabajas el detalle. En un momento, quise ver la posibilidad de practicar la misma técnica que utilizaba para la escultura –forja- pero en escala menor y ahí me quedé”, precisando que encuentra la joyería una trabajo más abarcable.
Por inspiración familiar y bajo la concepción de que cualquier piedra es una joya, ya que su entorno más cercano las atesoraba en lugares privilegiados de la casa, se definió por el trabajo de la piedra suave y redonda, que habiendo sido roca, rodó, desgastándose en su camino de cordillera a mar. “Descubrí la intervención de la plata en la piedra por ensayo y error, experimentando y decidí trabajar esa técnica, respetando la materia prima que viene de la tierra. La piedra encontrada tiene mucho que ver con la escultura, me conecta con ella y me apasiona el trabajo de una pieza que ya tiene una historia contada”.

En cuanto al aporte de Canto Rodado a la Joyería Contemporánea, se refleja en tomar algo de la tierra, del arraigo, piedras propias de la configuración geográfica de Chile y que permite tener piedras redondas de este tipo. Ellas son un testigo del paisaje y su historia, por lo que cada piedra contiene un misterio. Guillermina interviene las piedras con plata insertada, otorgándole un nuevo ruedo, un cambio de rumbo del paisaje al cuerpo. Las piezas de Guillermina Antúnez inevitablemente tienen una historia anterior. Hablan de la tierra y del arraigo, lo que les da un fuerte carácter evocativo de su paisaje de origen.
Conoce más de Guillermina Antúnez en http://guillerminaantunez.blogspot.com/

Claudia Betancourt, WALKA
La joyería inspirada en una tradición familiar
La joyería inspirada en una tradición familiar
WALKA, en dialecto Aymara, se utiliza para denominar los collares sagrados que regalan las madres a sus hijas. WALKA STUDIO es un espacio donde convergen el arte, la artesanía, la moda y el diseño contemporáneo, con una propuesta orientada a desarrollar la innovación, rescatando nuestros materiales tradicionales con un diseño de vanguardia. Claudia Betancourt y Nano Pulgar elaboran delicadas joyas y piezas únicas que reflejan las formas orgánicas de los materiales usados: cacho de buey, crin, metales preciosos, gemas y lapislázuli.
Su trabajo ha sido premiado por la UNESCO en 2008 y 2009 con el Sello a la Excelencia en la Artesanía, a través de piezas hechas de cacho de buey y plata. El cuerno es uno de los materiales icono de la artesanía tradicional y en Chile se encuentra íntimamente ligado a la familia Betancourt. Claudia Betancourt es la tercera generación de artesanos y junto a su pareja y socio Ricardo Pulgar crearon WALKA STUDIO, donde trabajan contribuyendo a al rescate y la mantención de técnicas artesanales tradicionales.
Los diseños combinan lo tradicional con una mirada urbana, generando una importante tendencia en la artesanía, la moda y la joyería contemporánea (sustentabilidad cultural). Con respecto a sustentabilidad medioambiental su trabajo se centra en el empleo de materias primas, procesos y técnicas de producción limpias, como por ejemplo, el reciclaje que realizan con la viruta de cacho para usarlo como fertilizante orgánico.
Respecto a “QUILTRO, de origen indefinido”, el tema propuesta por JoyaBrava, WALKA cree que la joyería chilena tiene padres desconocidos, pero la joyería contemporánea no será quiltra porque tiene un origen conductor. La mayoría viene de la innovación en artesanía y en el uso de materiales que persigue un vinculo con al identidad local.
También tenemos maestros joyeros referentes, la mayoría europeos, de los cuales hemos aprendido, lo que ha significado una reflexión mas profunda acerca del oficio y cambio de mirada acerca de nuestras relación con la joyería”
Últimamente, además de algunas exhibiciones locales, WALKA participa de “THINK TWICE”, una exposición curada por Valeria Vallarta, que fue exhibida en el Museo de Arte y Diseño de New York en octubre de 2010 y en Bellevue Museum, en Seatle en mayo último, donde expone “MESTIZO: POR UNAS POCAS MONEDAS” y habla de globalización, migración, mestizaje e identidad.
“La obra es parte de una serie de trabajos desarrollados que cuestionan situaciones como nuestra identidad, del porqué hacemos orfebrería, de cómo vivimos de ella”, cuenta Claudia. Así el término “mestizo” se evidencia en la cultura visual como un choque de culturas, o una aleación: la mapuche, la española, la chilena cristiana.
Conoce más de WALKA en www.walka.cl